jueves, 3 de febrero de 2011

El espejismo de la era Clinton (y II)

Aquí tienen de nuevo al Zorromono, en el último capítulo del post dedicado a las maravillas de los 90. Como recordarán, la primera parte de este artículo trató sobre un grupo que gozó de un éxito masivo más que merecido en esos maravillosos años, Soundgarden, por lo que es de justicia el terminar con una banda que habría merecido triunfar hasta el mango pero que se quedó a las puertas de los oropeles del éxito por sabe Dio que motivo.

Como ya les anunció el Micocánido en el epílogo de la primera parte de El espejismo de la era Clinton, el grupo al que el Foxmonkey va a desenterrar de las cunetas del recuerdo en un necesario ejercicio de memoria histórica, es Urge Overkill.



Sí, si... El Foxmonkey sabe lo que se están preguntando : "¿Pero los 90 no fueron esos años en los que una cuadrilla de zarrapastrosos peludos con camisas de cuadros y pantalones con rotos se adueñaron del rock? ¿Entonces que cara*o hacen ahí estos tres individuos con trajes de raya diplomática y medallones, hechos unos brazos de mar?". Y está bien preguntado, si señores. Porque lo que Urge Overkill intentaron, en plena época del grunge, fue tomar al asalto el estrellato a base de melodías pegadizas, referencias continuas al Rat Pack, trajes de alpaca, joyas, martinis, y una actitud a prueba de bombas. Como Loquillo, vamos. Y así les fue.

El grupo fue fundado en Chicago por Eddie King Roeser y Nathan Katruud, más conocido como Nash Kato, en 1986. Sacaron su nombre de un tema de Parliament, y pronto empezaron a patearse los clubs más roñosos de Illinois practicando un noise rock muy en boga en esa época. Publicaron varios EP´s - uno de ellos producido por Steve Albini - y un par de LP´s de manera independiente hasta que, en 1991, completaron su formación clásica con la incorporación del batería Blackie Onassis y la edición del disco The Supersonic Storybook.

Fue con el fichaje de Onassis cuando el trío terminó de encontrar su sonido y su estética. Empezaron entonces a comportarse como estrellones setenteros, tirando de power pop, abrigos de pieles y kimonos bordados. Sus referencias sonoras a los primeros Kiss, Cheap Trick y a los más patilludos cantantes melódicos provocaron que su siguiente EP, titulado Stull y grabado tras compartir gira con los Nirvana de Nevermind, comenzara con una versión de un clásico de Neil Diamond.



¿A qué ahora ya les suenan los colegas?  Pues sí, Quentin Tarantino, fan de la banda, eligió este tema como santo y seña de su película Pulp Fiction, de 1994, y a rebufo del triunfo del filme, la canción se convirtió en un superexito que aún hoy se puede oir en M 80 y multitud de discopafes por todo el universo. Pero retomemos el hilo  y vayamos por orden;  En 1992 los miembros de Urge Overkill se encontraban justo donde querían; con una fama creciente, una actitud flamígera y la sensación de que se iban a cepillar al mundo tras emborracharlo a base de sofisticados cocktails. Además, estaban a punto de entrar a grabar su nuevo disco.



No se puede decir que Kato, Roeser y Onassis no cumplieran con su parte del trabajo para arrasar; el álbum con el que debutaron para la multinacional Geffen en 1993, Saturation, que en teoría debería conducirles al estrellato, es una absoluta maravilla. El disco es una sucesión de números uno en potencia que provoca que cada cierto tiempo haya que restregarse los oidos para dar crédito a lo que está saliendo de los altavoces; de Sister Havana, el tema que abre el LP a la pista oculta que lo cierra, pasando por las vigorizantes Positive Bleeding, Bottle of Fur y Erika Kane, Saturation parece más un "Best of" que un disco normal. Y normal no es, porque al Zorromono le cuesta pensar en otro disco tan vital, positivo y classy como éste, que sería capaz hasta de devolverle la vida a la cantante de Nadadora.

La compañía lo promocionó, el grupo giró por todas partes y las críticas fueron excelentes peeeeeeero... no paso nada. Las ventas fueron discretas, y el gran público ignoró una propuesta tan vital y hedonista - aunque con más chicha de lo que parecía a primera vista - como la del trío de Chicago. En 1994 llegó el pelotazo de Girl, You'll Be a Woman Soon, que elevó a Urge Overkill al número uno de las listas de medio mundo, y parecía que estos "megalómanos obsesionados con el éxito", como les había definido el cretino de Steve Albini, por fin habían logrado su objetivo.



Pero la vida no era una fiesta para los miembros del grupo. La necia droga y otros problemones tan peliagudos o más formaban parte de su rutina, y eso se vio reflejado en su siguiente disco, Exit The Dragon, de 1995, que parece el reverso tenebroso del soleado Saturation. La oscuridad y un omnipresente desasosiego se adueñó de la última grabación de Kato, Roeser y Onassis para Geffen, tiñendo los surcos del álbum de una arrebatadora melancolía. Mucho más trabajado en arreglos y menos inmediato que su predecesor, Exit The Dragon - que contiene joyas como Somebody Else's Body y The Break - volvió a recibir unas excelentes críticas que no se vieron reflejadas en las ventas.



Tras esta grabación, todo se desmoronó. La fiesta había terminado, y Eddie Roeser abandonó el grupo durante la gira de presentación del disco. Kato y Onassis intentaron seguir adelante, e incluso se dice que registraron un nuevo trabajo en 1997, que la compañía rechazó. Descorazonados y junkies perdidos, estos gentleman del rock tiraron la toalla.

Pero, por suerte para sus fans, Kato se desintoxicó y grabó un disco en solitario absolutamente apabullante en el año 2000. Mucho más cercano a las melodías y el espíritu fiestero de Saturation que a la dolorosa oscuridad de Ex¡t the Dragon, Debutante , que así se tituló el LP , pasó totalmente desapercibido pese a ser una joyita. Desde entonces, Nash y Eddie King Roeser han girado intermitentemente por todo el mundo - llegando incluso a actuar en un semivacío teatro municipal de A Estrada, en un recital en el que derrocharon clase y se comportaron como si estuvieran en el Madison Square Garden - paseando por todo el orbe su aura de glamourosos losers. Ambos dandys han reformado la banda definitivamente, y en pocos meses editarán un nuevo trabajo del que ya rula una cancioncilla por ahí. Cancioncilla, por no decir que es uno de los mejores temas que ha oído el Zorromono en los últimos meses, nada complicado teniendo en cuenta la actualidad musical en la que nos hallamos inmersos, llena de Muses, Arcadefires,Vampiresgüiquends y demás ponzoñas. Ahí les va la tonada:

http://www.spin.com/articles/exclusive-urge-overkills-first-song-15-years

2 comentarios:

  1. Sr Zorromono, no sabe como disfruto al leerle cagarse en Muse. Pero debo hacer una salvedad: "pozoña" esa una palabra demasiado, a mi modo de ver, benevolente.....

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  2. Yo le quitaría el Urge y me quedaría con Overkill, me valen tanto el grupo como la canción, y, rizando el rizo, el grupo versioneando la canción (sí, existe, en su disco de versiones...Coverkill).
    Zorromono, usa tu talento en grupos de Thrash, que vienen Megadeth y Slayer, y déjate de rockeros con sentimientos (un saludo a Mike de su hermano Gi). Es como ver pelis de guerra y de tiros o esas hispano argentinas de la 2 que sí, claro, son buenísimas, pero todo sentimientos y...ni una patada, ni un tiro, ni un ¿me estás amenazando?
    Por cierto, qué estilazo en la ropa, los chicos, oye.

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